Mascotas y longevidad: el crecimiento del mercado de pet-insurance
El vínculo entre las personas mayores y sus mascotas está revelando una realidad económica y social con enormes implicaciones para el futuro del mercado del bienestar animal. Una reciente encuesta nacional realizada por el University of Michigan Institute for Healthcare Policy and Innovation muestra que las mascotas se han convertido en una pieza central en la vida cotidiana de millones de adultos de más de 50 años en Estados Unidos, aportando beneficios emocionales, sociales y psicológicos. Sin embargo, ese bienestar también tiene un coste creciente que comienza a presionar los presupuestos domésticos.
Según el estudio, una gran mayoría de adultos mayores que tienen mascotas afirma que su animal mejora su calidad de vida. Los participantes señalan que convivir con perros o gatos les proporciona compañía diaria, reduce la sensación de soledad y les anima a mantener rutinas más activas, como pasear o socializar con otros dueños de mascotas. Para muchas personas que viven solas o han pasado por cambios vitales como la jubilación o la pérdida de la pareja, el animal se convierte en un elemento estructural de su bienestar emocional.
El impacto también es físico. Los investigadores observaron que los dueños de mascotas tienden a mantener niveles de actividad más altos que quienes no tienen animales. Caminar con un perro, por ejemplo, introduce una disciplina diaria que contribuye a mejorar la salud cardiovascular y la movilidad, factores clave en el envejecimiento saludable.
Pero junto a estos beneficios aparece un desafío económico que está abriendo una nueva oportunidad de negocio dentro de la llamada economía de la longevidad. Aproximadamente un tercio de los adultos mayores con mascotas reconoce que los gastos relacionados con su cuidado —veterinarios, alimentación especializada, medicamentos o seguros— pueden generar presión en su presupuesto. Entre quienes no tienen mascotas, el coste es una de las razones principales para no adoptar un animal.
Este fenómeno coincide con otro cambio estructural del mercado: el aumento sostenido del gasto veterinario y la creciente humanización de las mascotas. Cada vez más propietarios buscan tratamientos avanzados, diagnósticos sofisticados y cuidados preventivos para sus animales, lo que eleva el coste medio anual de tener una mascota.
Ese contexto está impulsando con fuerza el crecimiento del sector de seguros para mascotas. En Estados Unidos, el mercado de pet insurance vive una expansión acelerada y se espera que multiplique su tamaño durante la próxima década, impulsado por tres factores principales: el aumento del gasto veterinario, la digitalización de la contratación de pólizas y el creciente apego emocional hacia los animales de compañía.
Para la industria aseguradora, el segmento de propietarios mayores de 50 años emerge como uno de los más atractivos. Este grupo suele tener un vínculo muy fuerte con su mascota y, al mismo tiempo, busca previsibilidad financiera para evitar gastos inesperados en tratamientos veterinarios.
La convergencia de estos factores apunta hacia un escenario donde las mascotas formarán parte central de la economía del envejecimiento. Servicios veterinarios especializados, seguros adaptados a animales mayores, programas de bienestar animal para seniors e incluso modelos de residencias para personas mayores “pet-friendly” empiezan a formar un ecosistema económico en expansión.
En otras palabras, el crecimiento del vínculo entre personas mayores y animales no es solo una tendencia social. Está dando forma a un nuevo sector económico que conecta bienestar emocional, longevidad y servicios financieros. Un espacio donde innovación, tecnología y nuevos modelos de negocio tienen aún un amplio recorrido por delante.
Descubre más desde Petiers
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Petiers® es el diario de las mascotas en América, Europa y Oriente Medio. Todas las noticias de tus mejores amigos y el Club Petiers.






